El cliente escribe —o manda un audio— como habla, y la inteligencia artificial entiende, arma el pedido con tu menú y precios, y lo cierra. Vos solo lo despachás y cobrás.
Sin apps ni registro para tu cliente · Sin comisiones por venta · Abono mensual accesible
Todo pasa en un solo lugar: el WhatsApp que ya tenés. El cliente pide como habla, la IA responde y arma el pedido, y vos entregás.
Por texto o por audio —el reconocimiento de voz viene en el plan Premium—. «Mandame 2 lomitos, uno sin cebolla, y una coca.» No hay app que bajar ni formularios que llenar: usa el WhatsApp de siempre y listo.
Entiende el mensaje, arma el carrito con tu menú y tus precios reales, manda la carta o las fotos si las piden, y pregunta solo lo necesario —delivery o retiro, la dirección y cómo paga— antes de cerrar. Nunca inventa ni asume datos.
El pedido entra a un tablero con sonido. Lo movés de estado —en preparación, listo, en camino, entregado— y el cliente recibe el aviso solo, por el mismo WhatsApp. Caja del día, cobros y deudores, todo a mano.
El cliente escribe natural y la IA lo pasa a un pedido. Con el plan Premium también entiende notas de voz.
Pagás un abono fijo por mes. Lo que vendés es tuyo, sin descuentos por pedido.
«Tu pedido está listo», «va en camino»: los avisos salen solos, sin que muevas un dedo.
El cliente manda el comprobante de transferencia y la IA lo lee. Ves caja del día y deudores.
Encuesta de satisfacción tras cada entrega y sistema de puntos con beneficios que definís vos.
Asignás el cadete, él ve la dirección y el mapa, y marca entregado. Todo queda registrado.
Elegí el plan según lo que necesites hoy. Podés empezar chico y sumar funciones cuando crezcas.
Sin comisiones por venta. Sin permanencia. ¿Dudas sobre qué plan te conviene? Escribinos y te ayudamos.
Dejanos tus datos y te contactamos para ponerlo a andar en tu WhatsApp. Sin compromiso.